domingo, 2 de noviembre de 2014

Malos dibujos, dulce nerviosismo

   Esta semana de este mes ha tenido sólo 2 días y no he tenido mucho tiempo para dibujar algo en condiciones una vez mentalizado. Pero algo he hecho, sí. La primera semana, como bien digo en la entrada anterior, consiste en que haga algún dibujo de temática libre. El número de dibujos es invariable pero siempre más de uno. Eso depende sobre todo de cuán inspirado esté. 

jueves, 30 de octubre de 2014

Nuevos planes

   Tras varios días intentando revivir mi blog de alguna forma, creo que ya he dado con el plan perfecto. En principio el blog lo usaba sobre todo cuando la inspiración llegase pero dado que no me funciona mucho, haré que la inspiración esté conmigo siempre. Para ello he elaborado un plan mensual en el que publicaré al menos una entrada cada semana.

domingo, 26 de octubre de 2014

Vuelve a oscurecer

   Las noches empiezan a hacerse cada vez más largas. Hasta dentro de dos meses, por cada día que pase, añadiremos un minuto más de oscuridad. Yo sigo pensando que la noche es agradable pero hasta cierto punto. Las noches de ciudad, de estar en casa sin nada que hacer, son quizá las más deprimentes. Al menos en mi caso. Mientras no estés en una buena compañía, son aburridas. Bastante solitario suelo ser yo, eso es un problema algunas veces, pero lo supero.

Catedrales góticas


   Hace unos días decidí volver a instalar el Minecraft. Llevaba muchos meses sin jugar, quizá desde invierno. La principal causa que me impulsó a jugar son las catedrales. ¿Por qué? Pues si te fijas bien, desde el punto de vista de un arquitecto, las catedrales, son unas maravillas arquitectónicas, un reto nunca antes visto desde la época de los romanos. de

martes, 30 de septiembre de 2014

Ciclos anuales

   Escribir es algo que en momentos me apasiona. Esos momentos sólo son cuando me dedico a escribir. Me dedico a escribir cuando me planto delante de una hoja vacía. Esa hoja vacía aparece cuando abro el bloc de notas. Pero abriré el bloc de notas si lo llevo consigo. Aunque lo lleve consigo he de ser consciente de que lo tengo, de lo contrario todo lo anterior se anula. No solo pasa con el bloc de notas, sino que también en el blog. Por lo general, siempre estoy mirando si la gente "lee" mi blog y por si milagrosamente pone un comentario. A pesar de eso, no hago nada más. ¿Qué voy a escribir si no tengo nada claro en mi cabeza que contar? Aunque mentiría. Siempre tengo algo que contar pero, ¿a quién le voy a contar el qué? Septiembre es un mes muy duro. Sigues pegado al verano y no eres capaz de asimilar que se ha ido. A duras penas te arrastras a la cinta transportadora llamada rutina que una vez en ella te lleva por el tiempo a lo largo de los meses venideros y cuando menos te lo esperas, estás en noviembre o diciembre y empiezas con mal pie lo que sea que tenga que hacer.Y cuando ya estás lo suficientemente despierto para darte cuenta de la situación, el frío polar acecha en la nuca, a menos que tengas suficiente pelo que te la cubra, congelándote tanto tus planes como tus pensamientos y te retrasa la rutina llevándote a alta mar de la misera para naufragar en la isla de abril. Doy por seguro que a partir de abril es cuando mejor estás de ánimos. Al menos en mi caso. Enero es mi mínimo relativo. Por algo que pasé en 2010, todos mis inviernos, en concreto enero, son caca de vaca. No solo por el frío, sino que algo psicológico. En fin, llega una vez más el verano que tanto uno ansiaba para luego disfrutar al desmadre. En mi lugar, el verano llega a agotarme de lo largo que es. Quizá por la monotonía que llegan a ser los días si no haces algo revolucionario. Yo creo que tendría que mirar más allá de lo que veo, y plantearme la posibilidad de dar una vuelta. Una muy larga. Pero mucho.